12/11/09
Take a bow
Dicho esto...
11/11/09
...Self esteem?
¿Has oído de la falsa modestia?Esta vez voy a hacer de cuenta que no la conozco y me auto-alabaré. De vez en cuando hace falta hacerlo, aunque todo el mundo opine lo contrario; sube el autoestima.
Bueno, el punto es que soy buena en ciertas cosas. Quiero decir, muy buena. Cuando estaba en la secu, o un poco antes de entrar, mi tía Emma me inscribió a clases de arte en la Casa de la Cultura de mi ciudad. Era como un mes de curso, eso en las vacaciones de verano, y pues yo nunca había tomado clases de dibujo, siempre había sido autodidacta y me había visto evolucionar de monitos semi antropomorfos a dibujar a Sailor Moon (era una adicta...) casi perfectamente. Pero nunca más de eso.
Entonces llego a esta clase, a la que nunca había ido antes, con gente que yo no conocía pero que ellos si se conocían entre sí, y me ponen a dibujar. Mientras los otros hacían jarroncitos o cosas simples, a mi me dieron una revista para que dibujara lo que yo quisiera, y me dieron un lugar especial afuera del aula, con los dos chicos avanzados.
Dibujé un jaguar como bajando de una piedra o una rama. Quedó increíble y es hasta la fecha uno de los mejores trabajos que he hecho.
En la prepa, por cierta razón quedé en el taller de manualidades. Una tía daba el taller, por lo que tenía un poquito más de atención que los demás. Pero aún así, era buena también: mis monos de felpa eran los más lindos, mis flores de pasta las mejores y más complicadas.
Y luego, empecé a escribir. Sé que no son las clases de cosas que la gente lee, pero también me considero buena. En mi estilo, supongo. Pero siento que soy buena en lo que hago. O al menos auténtica. Escribo lo que pienso, aunque un poquito arreglado para no parecer ignorante en mi propio blog.
En fin, tengo tres millones de defectos, pero tengo muy buenas virtudes también.
21/10/09
Tengo miedo...
8/10/09
Conflictos existenciales a dos meses de distancia
¿Conflictos existenciales recientes? Un tema a fuerza de las "casualidades de la vida".
Una amiga se va con su familia a Guadalajara un día "x". Esto se planeó hace tiempo y ya estaba anunciado. Su novio, por azares del destino, se va a Guadalajara el mismo día por una convención de "y" deporte, lo cual también había sido planeado desde hace tiempo. Van a estar en la misma ciudad el mismo tiempo, y es posible que hasta en el mismo avión.
Una experiencia personal: en dos ocasiones fui víctima de la "casualidad", aunque una la evité.
La primera experiencia fue hace un par de años. Hace un mes que había sacado mi cita médica en el Hospital de Pemex en Picacho, en el DF, por lo que tenía que salir del ADO de Papantla a eso de la media noche para llegar a eso de las 5-6 de la mañana al DF y poder llegar al hospital a tiempo para los análisis y la cita médica, y después de eso tomar otro ADO de la Central del Norte en el DF como a las 2 de la tarde para llegar a mi casa a las 7-8 de la noche. Hasta ahí todo bien... pero cuando vi a uno de mis mejores amigos, que siempre me gustó, me dijo algo bien curioso: que él fue al DF ese mismo día, salió del ADO a la 1 de la mañana, llegó al DF a las 6-7 de la mañana, y tomó un ADO de la misma central a eso de la 1 de la tarde para llegar a Papantla como a las 6-7 de la noche. No puedo dejar de pensar que una hora de diferencia hubiera hecho que me lo encontrara en la central de autobuses, tanto del DF como de Papantla.
La otra situación fue más particular, porque la evité inconscientemente. En semana santa, un amigo me dijo que iba a ir a mi ciudad. A mi se me hizo padre pero hasta ahi. Le dije a mis papás que vinieran por mi para que pasaran también uno o dos días aquí y luego irnos a casa. Y luego mi amigo me dijo que iba a tomar el mismo autobús que yo hubiera tomado de no ser por lo que ya le había dicho a mis papás... y el tiempo que estuvo en mi ciudad, un pueblito de poquísimos habitantes, en el que el parque es el único punto de reunión, no me lo encontré una sola vez.
Casualidades, causalidades... el destino dice cuando y cuando no, y una hora o una llamada hacen toda la diferencia entre lo que fue y lo que pudo haber sido.
16/7/09
Una historia de amor

Ella vivía en un rancho perdido en Veracruz, una vida normal y aburrida a principios del siglo XX. Sin más razón que vivir que la vida misma. Un viaje se le atraviesa en el camino: una boda en Monterrey, a horas y horas de distancia le obliga a abandonar su hogar en compañía de la familia: atraviesa otros ranchos y pueblos, ciudades en crecimiento que por ahora sólo son manchitas en el mapa. Hasta llegar al río que divide a los dos estados: Veracruz y Tamaulipas. En ausencia de un puente que ayude a cruzarlo tienen que tomar una pequeña lancha que las lleve al otro lado, al nuevo estado. Y así pueden llegar a la boda en Monterrey.
Él abandonó Nuevo León a causa del mal tiempo. Huracanes, inundaciones lo están persiguiendo: ahora corre al sur para buscar un refugio menos tempestuoso. Ha llegado al puerto de Tampico, en donde ahora se dedica a navegar el río para ayudar a viajeros a llegar a su destino: un trabajo pequeño, pero que le ayuda a sobrevivir. Se está estableciendo, está creciendo, madura.
Y es en ese momento en que ambos coinciden en el mismo bote. Es un instante, el que tarda en cruzar el río, en que ellos se conocen y algo cambia en el ambiente.
Ella sigue su camino, él se queda a continuar con su trabajo. Cada quien continúa su vida, o al menos eso parece. Ella va a la boda en Monterrey, y regresa con su familia a continuar con su vida en el pequeño pueblo perdido en la selva veracruzana. Su vida tranquila y monótona. Viaja en el tren, cruza el río acompañada de otro lanchero, continúa su viaje de regreso.
En su casa le espera paciente una carta de él esperando conocerla.
Casi un siglo después, yacen juntos hasta la eternidad.
PD. Así me cuenta mi mamá sobre como se conocieron mis abuelos, supongo que así se la contaron ellos... Bueno, esto es un poco más poético que como ella lo dice, pero lo esencial está ahí, una historia de amor a primera vista con un final feliz.
6/7/09
De Elecciones y un tal Dr. Mono...
Ayer fueron las elecciones para diputados y gobernadores y alcaldes en el país. Al ser yo foránea, ni siquiera salí de mi casa: andar buscando casillas para votar por diputados hubiera sido una pérdida de tiempo y esfuerzo, porque todos sabemos que esas casillas son un mito: apenas llegas y ya se acabaron las boletas. En fin, mi voto nulo fue involuntario.
Sin embargo, si he seguido un poco las elecciones. En realidad sólo un poco porque no confío en ninguno de los políticos que aparecen en la televisión y en las boletas. Mucho menos en los que hacen que Adal Ramones me llame a las 5 de la tarde con tal de que vote por él. Y odio por sobre todo a esos que llaman a las 7 de la mañana, en sábado o domingo. Esta campaña la sentí muy cerca, y la odié. Estuve a punto de desconectar el teléfono sólo para no seguir oyendo las p. grabaciones repetir y repetir y repetir lo mismo hasta el hartazgo.
Bueno, lo importante es lo que sigue. Hubo una campaña muy famosa del voto blanco, la cual se me hizo realmente muy tonta y sin sentido: ¿quién diablos querría despertar temprano, manejar hasta la casilla, pintarrajearse el dedo de la tinta asquerosa, todo para dejar la boleta en blanco? No le veo el chiste. Y aun así, muchos lo hicieron. Lo curioso es cómo fue que lo hicieron.
PARÉNTESIS: hace un tiempo que leo webcómics mexicanos. La verdad hay algunos muy graciosos y otros que han perdido sentido con el tiempo. Actualmente leo, obviamente, a Cindy la Regia, Perro, gato y ardilla, Hitlercito semanal y Bunsen. Y es este último el que checo religiosamente todos los lunes, miércoles y viernes, y del cual me he hecho totalmente adicta. FIN DEL PARÉNTESIS.
Así fue que entré como siempre a leer mi cómic y aproveché para leer el blog del autor, en el cual hacia una parodia de las campañas políticas con un personaje de su creación: el Dr. Mono. Es sádico, cruel, y aún así es tu mejor opción... eso decía su propaganda. No pasó de ser un chiste para mi y reirme con él y ya.
Una modesta proposición
Pongamos esto en el cajón de “Sí, ¿por qué no?”.
Como diseñador siempre tuve miedo de tener que trabajar para una campaña política… así que es un alivio que mi primer cliente haya estado tan abierto a distintas sugerencias y soluciones creativas.
O bueno, más o menos. La campaña alternativa no tuvo tanta aceptación con el público objetivo…
Decían que era “de mal gusto” e “infantil e inmaduro, en el mejor de los casos”. Pero qué sabe el pueblo.
Ah, me gusta mi trabajo.
Click en las imágenes para bajar una versión de alta resolución lista para imprimir.
Update. Dr. Mono en las noticias
Ya llevamos año y medio pero me sigue sorprendiendo la facilidad con la que los chistes privados en este blog se salen de control.
La Opción (vía perro_bravo):
Lo raro es que ni tenía la intención de promover el voto nulo (realmente no me importa si los políticos se enteran de lo que pienso de ellos) pero pues… quién soy yo para debatirle a los medios tradicionales. Sólo un pobre y cansado blogger.
Y aquí taggearon la noticia con “cyber-activism”. Lo peor es que pasé mis dos primeros años como diseñador realmente haciendo cyber-activism y hasta ahora, años después, cuando ni lo intento, sale en las noticias. “Moraleja: nunca intentar”.
Como sea, gracias a los reporteros por apoyar al Dr. Mono y si ven alguna otra noticia, agradecería mucho que me la pasaran a mi mail. :3
Update 2. Dr. Mono en Facebook
Ah sí, ¿qué sería una campaña sin un grupo en caralibro? Gracias a Iván y Rocío por ésta.
Y ya que estamos en eso, les recuerdo que pueden hacerse fans from hell en el grupo de Facebook de Bunsen.
Más noticias, después de la película.
update 3. Campaña Guerrilla
Akseyd me comenta en su mail:
Pues eso, que por acá en provincia ya iniciamos la campaña del Dr. Mono colocando su cartel en sitios estratégicos (o sea, en todos los lugares que pudimos hasta que se nos acabaron las copias). Lamentablemente el tiempo no nos permitió conseguir un espectacular o imprimir unas lonas, así que esperamos que si no consigue su diputación, el Dr. Mono se postule para gobernador o presidente de la república, y con gusto lo seguiremos apoyando.
Oh, esto se pone mejor cada seis horas. Más updates, pronto.
Gracioso, ¿no?
Y hoy lunes volví a entrar para leer el cómic, como es mi rutina. Y ¡sorpresa! Dr. Mono salió en Hechos, Excelsior y Milenio. La gente votó por Dr. Mono. En verdad que no hay mejor opción que él. ¿Qué se puede decir de un país en el que su mejor opción es un mono sádico que estuvo a punto de sacrificar a su propio hijo? ¿Acaso no es triste?
Para leer la nota completa de manos de su autor, haz clic aquí. Lee los cómics ya que estás en eso...
By the way, yo también hubiera votado por el Dr. Mono.
29/6/09
Pre-22, o la vida en múltiplos de 7
La segunda etapa de mi vida terminó a los 14, en la secundaria. Casi llegando a mi casa, me distraje y pisé mal al bajar un escalón. Mi hermano iba pasando y me vio cojeando y con la mochila arrastrando y me ayudó a llegar a casa. El diagnóstico: una fisura en el tobillo derecho y un par de semanas en muletas para que sanara bien. Actualmente mi tobillo a veces me recuerda que no lo cuidé, pero no me importa mientras pueda seguir utilizándolo.
Y luego vino ésta que va terminando. Fue bastante larga, no en el sentido del tiempo (que es exactamente el mismo que las otras dos), sino en el sentido de que pasaron demasiadas cosas en estos últimos 7 años. Conocí a personas increíbles que marcaron mi vida para siempre, hice locuras, me rebelé, volví al camino correcto, me enamoré, lloré, reí, amé, viví intensamente y sentí lo mejor y lo peor de la vida en dos ciudades diferentes. Y esta etapa termina conmigo cayéndome por culpa de una rampa y unos tacones, que me deja de recuerdo un raspón en la rodilla y un dolor en el dedo gordo del pie derecho. Comparada con las otras dos, esta fue una niñería... literalmente.
Vamos, que los próximos 7 años van a ser mil veces mejores.
