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23/6/10

Ellos y Ellas (reloaded)

Ok, después de mi "major breakdown" la última vez, he pensado.
Y pensado.
Y vuelto a pensar.

Y hoy, escuchando una canción de Madonna cantada por los chavos de Glee, se me ocurrió hablar de una cosa que se cuela siempre en mis pensamientos y que traté de decir la última vez.

Hombres y Mujeres.

Antes que nada, los que de verdad me conocen sabrán que soy la persona más anti feminista que existe. Si leyeron este post, sabrán que considero que las mujeres somos complicadas porque queremos serlo, y que los hombres, en su simpleza (nunca de forma despectiva) nunca podrán entender la profundidad y complejidad de nuestros enredos mentales. Además, creo que todo esto de la liberación femenina y "todos somos iguales" es la peor falacia que existe en el mundo, porque es obvio, OBVIO, salta a la vista, que de entrada somos diferentes físicamente, y pa' seguirle somo diferentes fisiológica, psicológica y emocionalmente. Vamos, que eso de "somos iguales" e "igualdad entre hombres y mujeres" no lo cree nadie.
Bueno, pasando a lo importante, creo que ahí está el asunto que quiero contar. Madonna, en su canción que se llama What It Feels Like For A Girl, empieza diciendo algo como "¿a poco no te gustaría saber lo que una mujer siente?", lo cual cambia totalmente la perspectiva de la liberación femenina and so. Quiero decir, de verdad, levante la mano como comercial de coca, cuantos hombres de verdad se han preguntado qué siente una mujer cuando (inserte una actividad aquí). Quiero decir, como Madonna, que los hombres (perdón por generalizar y, de paso, por usar tanto signo y paréntesis) han crecido con la idea de que mostrar emociones, cualquier tipo de emociones, es degradante y los convierte automáticamente en (inserte aquí una forma degradante de llamar a un hombre afeminado).
Para no hacerla larga, voy a definir las dos posturas que tengo:

1. Las mujeres no somos, no fuimos y JAMÁS seremos iguales que los hombres. Punto. Para mayor información vaya al post referido anteriormente.
2. Perdón que hable de mi, pero espero que se entienda: si me duele, lloraré. Si me hace feliz, reiré. Si siento algo, lo diré, me caeré pero tendré que levantarme, me dolerá pero tendré que aguantarme. Los tacones duelen pero forman parte de la imagen, porque una debe verse bien, ser femenina, y al mismo tiempo tener la fuerza suficiente para sacar adelante a la familia, los amigos que más nos preocupan, e incluso a nosotras mismas muchas veces. No sé si al final se entiende un poco lo que quiero decir, pero creo que es bello ser quien un@ es, y que a pesar de las diferencias, hay momentos en los que es necesario entender que hay más detrás de lo que se ve.

PD. Una vez más, perdón por mi verborrea y los pensamientos sin sentido que pudieran haberse expresado a lo largo de esta entrada. Mis temas son limitados y empiezan a agotarse.

12/4/10

¿Tenía razón José José?



Algunos dicen que el que ama sólo quiere la felicidad de la otra persona. Las películas, novelas, telenovelas, series y canciones explotan esa idea de forma impresionante, pero dudo que alguien realmente crea en esas palabras. O al menos eso creía.
Quizás estoy equivocada. He tenido algunas epifanías a lo largo del mes que me están empezando a marear, pero esta es la que más me gusta y la que quise compartir.
El que ama sólo quiere la felicidad de la otra persona. Y amor no en el sentido romántico-cursi de la palabra, sino el amor real que muchas veces ignoramos pero que está ahí, en todos lados. Bueno, que tuve una epifanía que me dijo que era verdad. Que cuando amas a alguien solo deseas su felicidad, así estés lejos de él o su felicidad signifique tu sacrificio.

No quiero decir que amo a este alguien, porque no sé si es verdad. Quiero decir que tengo un amigo de quien estuve enamorada-encaprichada durante toda mi estancia en la prepa. De quien estuve enamorada-encaprichada a pesar de tener novio, y de que él (mi amigo) no compartía ese sentimiento que sólo era mío. En fin, que fue más mi capricho que un amor real, pero con 15 años que iba yo a preguntarme qué sentía yo de verdad.
Mi amigo supo la verdad, nos separamos (no físicamente, sino que nos dimos un espacio en nuestra amistad), volvimos a ser un poco más unidos que antes, nos separamos (esta vez físicamente, cuando yo vine a Monterrey y él se quedó en Papantla), y nos volvimos a unir esta vez por el msn.
El msn no es un medio seguro. Hay quienes se conectan a diario y otros que no aparecen por temporadas. Él es una de esas personas por temporadas.
Pero no fue sino hasta últimas fechas que su ausencia me pesó más que nunca. Que me dolió no platicar con él, no saber de él aunque sea a través de sus palabras escritas. Me dolió, pues, como no me había dolido en 5 años que tenemos de "amistad virtual".
Y hoy lo vi. Hoy, que el día había sido pésimo, que parecía que nada podía animarme, que todo estaba mal, él estaba ahí, haciéndome el día con sólo aparecer entre mis contactos conectados. Con platicarme de su "aburrida" vida (según sus palabras), de sus amigos y de todo lo demás, yo me sentí completa, como si nunca se hubiera ido, como si su ausencia se hubiera borrado mágicamente de la historia.
Y comprendí que es feliz. Que allá, estudiando, trabajando, saliendo y divirtiéndose es feliz. Que su vida sigue como siempre, y que nada puede pararla ahora. Y me sentí feliz de conocer su felicidad. Y me di cuenta de que no puedo más que desear su felicidad completa allá donde está, con sus amigos, con su trabajo, con todo lo que lo rodea ahora.

Si es amor o no, no tengo idea. Pero verlo ahí, saber que esta bien, que sigue en este mundo, es para mí la única cosa que hace que este planeta siga girando.

Sí, ayer fue todo gris. Hoy es todo rosa. Le echo la culpa a él de la bipolaridad de mis posts.

28/2/10

Perfume = Futuro



Coco Chanel una vez dijo:

"A woman who doesn't wear perfume has no future."


No sé en qué pensaba Coco en ese momento, pero tenía toda la razón. A veces, detallitos, como el perfume de una persona, el sonido de su risa, el color de sus ojos, son lo primero que recordamos de ella.
Cuando mi mamá comenzaba a salir con mi papá, ocurrió una tragedia para él. Perdió a su hermano en un accidente. La verdad, no me sé muy bien la historia, pero mi mamá se debatió entre ir a darle el pésame o no hacerlo. No porque no quisiera, sino porque aún no estaba completamente cómoda con la idea de salir con él y conocer a su familia. Supongo que es normal pensar así.
Al final, fue. Se quedó a su lado todo el tiempo, haciéndole compañía, porque al menos eso podía hacer. Mientras estaban sentados, él tenía su brazo alrededor de ella, abrazándola por el cuello. Mientras los rezos duraron, él la tuvo así, hasta que ella regresó a casa. Para ella el día terminó ahí.
Para él fue distinto. Para él, la noche fue larga. El sueño no llegó. Y lo ahuyentó algo muy pequeño, pero que aún ahora forma parte de la memoria de los dos. Algo que Coco Chanel explicó muy bien en una frase corta:
Su perfume.
Mamá eligió un perfume delicioso, Lauren, de Ralph Lauren. Y a papá se le quedó grabada para siempre la fragancia que le dejó en el brazo, que no lo dejó dormir.


Y por eso ahora no puedo salir sin haberme puesto perfume. Aparentemente el amor también entra por la nariz...

13/2/10

14 de febrero... del 2008

14 de febrero de nuevo.
Empecé este blog un 16 de febrero de 2008 (cómo pasa el tiempo) con un post sobre algo que me pasó ese mismo año dos días antes. Esa vez fue algo importante para mi y tuvo el suficiente empuje para hacerme comenzar un blog. Un suceso tan irrelevante...
Sí, la verdad es que mi relato de ese día no era ficción. Cada palabra es verdad y me dolió, pero me hace feliz tenerlo ahí porque me recuerda que sucedió y que nunca más debe pasar de nuevo. Ah, los años pasan, casi todas las heridas cicatrizan y yo sigo aquí, releyendo mi pasado como si tuviera un millón de posts y no una veintena solamente, de los cuales la mitad valen la pena...
Como sea, es curioso que a dos años la situación parezca tan diferente. No puedo recordar lo que sentí en el momento en el que viví esa plática, ni por qué decidí hablar con él ese día y preguntarle esas cosas. No sé qué estaba pensando cuando me dijo todas esas cosas. Sólo recuerdo la plática porque fue tan intensa que me hizo publicarla, y porque está ahí, como evidencia que sucedió.
Sé que este año será distinto. Digo, sigo estando tan soltera como siempre (lo cual es trágico, al menos para mi) y sigo pasando sola ese día, pero este año no tengo que agregarle un suceso tan lamentable como una plática con un ex acerca de... bueno, de sus amistades. Puedo agregarle otra conversación con otro ex que podría o no ser padre pronto... pero eso esa es otra historia.

San Valentín hablando de ex-novios... ¿Alguien puede salvarme o matarme?

21/1/10

He's not that into you and you're pushing him out.

En el mismo lugar, con el mismo delicioso sol, con el mismo viento despeinándome, con el mismo sentimiento de que la vida es bella a pesar de todas las complicaciones que se atraviesan. El mismo sentimiento de que está todo bien, que no podría estar mejor a menos que trajera sandalias en vez de tenis y que el sol calentara un poquito más (solo un poquito) para que todo fuera totalmente perfecto.
Y luego, mis pilas están cargadas, traigo los audífonos y no podría ser mejor. No tengo idea que canción estoy escuchando, ni porque estoy perdiendo el tiempo aquí en vez de hacer algo más razonable que ver gente pasar y escribir letritas en una pantalla, pero me hace feliz.

Pongamos algo interesante para no aburrir a la gente, pues. En un artículo descubierto ayer vagando por la red, encontré algo que a los hombres les molesta y en consecuencia, a las mujeres también. Digamos, pues, que es una de las causas por las que las parejas pelean constantemente.

El cerebro femenino es más apto al leer expresiones emocionales sutiles faciales y verbales. Los hombres, por otro lado, no pueden leer emociones- es sólo cuando ven lágrimas que se dan cuenta que hay algo mal. Es por eso que las mujeres han "evolucionado" para llorar cuatro veces más que los hombres, para señalar una pena que los hombres no pueden ignorar.

¿Qué tal? Bueno, ese es un punto de un artículo que se llama Size Does Matter (pero no "ese" tamaño, sino el del cerebro), y que menciona algunas diferencias entre hombres y mujeres. El otro artículo que es mucho más interesante es I'm Fine! Ten Things You Shouldn't Say to Your Boyfriend, y más o menos recicla lo anteriormente dicho, pues la regla 5 es precisamente esa, "Estoy bien".

“Estoy bien,” o “No importa.”
Tu rostro lo dice todo. También el hecho de que no has dicho una palabra en la última hora. Y la forma en que te aventaste sobre el control remoto mal puesto tampoco esconde nada. Pero cuando él te pregunta si estás bien, dices que lo estás. A este punto, tu novio querrá arrancarse el cabello de la cabeza.
El comportamiento pasivo-agresivo no le ayuda a nadie. Primero, pierdes la oportunidad de realmente reconocer lo que te está molestando. Además embotellas tus frustraciones y creas nuevos problemas. Para cuando quieras atacar lo que de verdad te molesta, ambos estarán demasiado molestos con muchas cosas como para tener una discusión constructiva.


Sí, no es el hilo negro, pero a todas las personas pasivo-agresivas como yo nos llueve como piedras cuando nos damos cuenta de todos los errores que cometemos siempre.

El resto del artículo (either one), puede ser encontrado en http://www.divinecaroline.com/22073/91433-i-m-fine--ten-things-shouldn-t/2.

16/7/09

Una historia de amor


Ella vivía en un rancho perdido en Veracruz, una vida normal y aburrida a principios del siglo XX. Sin más razón que vivir que la vida misma. Un viaje se le atraviesa en el camino: una boda en Monterrey, a horas y horas de distancia le obliga a abandonar su hogar en compañía de la familia: atraviesa otros ranchos y pueblos, ciudades en crecimiento que por ahora sólo son manchitas en el mapa. Hasta llegar al río que divide a los dos estados: Veracruz y Tamaulipas. En ausencia de un puente que ayude a cruzarlo tienen que tomar una pequeña lancha que las lleve al otro lado, al nuevo estado. Y así pueden llegar a la boda en Monterrey.
Él abandonó Nuevo León a causa del mal tiempo. Huracanes, inundaciones lo están persiguiendo: ahora corre al sur para buscar un refugio menos tempestuoso. Ha llegado al puerto de Tampico, en donde ahora se dedica a navegar el río para ayudar a viajeros a llegar a su destino: un trabajo pequeño, pero que le ayuda a sobrevivir. Se está estableciendo, está creciendo, madura.
Y es en ese momento en que ambos coinciden en el mismo bote. Es un instante, el que tarda en cruzar el río, en que ellos se conocen y algo cambia en el ambiente.
Ella sigue su camino, él se queda a continuar con su trabajo. Cada quien continúa su vida, o al menos eso parece. Ella va a la boda en Monterrey, y regresa con su familia a continuar con su vida en el pequeño pueblo perdido en la selva veracruzana. Su vida tranquila y monótona. Viaja en el tren, cruza el río acompañada de otro lanchero, continúa su viaje de regreso.
En su casa le espera paciente una carta de él esperando conocerla.
Casi un siglo después, yacen juntos hasta la eternidad.

PD. Así me cuenta mi mamá sobre como se conocieron mis abuelos, supongo que así se la contaron ellos... Bueno, esto es un poco más poético que como ella lo dice, pero lo esencial está ahí, una historia de amor a primera vista con un final feliz.

19/5/09

Un hola, un adiós

Se abren puertas, se cierran puertas. Se abren ventanas y no nos damos cuenta sino hasta que se nos escapa el alma por una de ellas. Dices hola sin saber que con ese hola vendrá irremediablemente un adiós. Y todo termina un día, y sabes que nunca podrás volver a recordar como era tu vida antes de ese adiós.
Nunca me he preparado para decir un adiós para siempre. Es más, odio decir adiós: es demasiado permanente y definitivo para mi. Prefiero decir bye, hasta luego, nos vemos o cualquier sinónimo, pero adiós está reservado únicamente para momentos definitivos. Vamos, que sí lo he usado, pero ha sido para esos momentos donde se que existe la posibilidad de que no vuelva a hablar con la persona a la que se lo digo (ej. para terminar una relación), o cuando estoy lo suficientemente enojada para reunir todo el coraje que tengo y aventarle a la cara un adiós a la persona que me ha hecho sentir así. Esas últimas ocasiones, muy pocos se dan cuenta.
Nunca había pensado que, no sé, una clase o un encuentro en la calle con alguna persona sea la última vez que lo veré. Pienso que mañana lo veré, que volverá el siguiente semestre, que lo podré encontrar en cualquier momento, que todavía nos queda internet... pero no siempre es así. Y ahora lo pienso, y la verdad no sé si es mejor pensar que no lo veré más, o que piense que siempre va a estar ahí cuando la nostalgia sea insoportable. Si es lo primero, no podría evitar llorar ahí, enfrente del mundo (I'm such a crybaby); si es lo segundo, podría perder una oportunidad de apreciar a esta persona por última vez en mi vida.
Decir lo que siento ha hecho que no me arrepienta de las cosas. Así sea la última vez que veo a esta persona, siempre sabrá que lo aprecié, que lo quise, que no importa que tan caprichosa haya sido, ocupa un lugar en mi corazón. Así hayamos peleado mil veces, o le haya dicho algo malo, porque así es como soy. Y eso no significa que lo odie, sino que significa tanto para mi y me importa tanto que quería más, un poquito más. Más que sólo indiferencia...
Dices hola, dices adiós. Y yo digo que no importa lo que mañana hagas o en donde estés, o si me odias y no quieres saber nunca de mi, o si no ocupo nunca un lugar en tu pensamiento... tú fuiste importante, muy importante, y estarás en mi corazón durante mucho tiempo. Y no importa donde estés... I wish you the very best.



PD. Este post no tiene destinatario. Es simplemente para esas personas que han pasado por mi vida, a las que de alguna forma he querido o herido simplemente, para que sepan que no importa lo que diga, yo los quiero un poquito más de lo que parece. Y que no importa si mañana desaparecen de mi vida, porque realmente nunca se van. Les dedico también esta canción, por lo menos la primera parte.

29/4/09

Amistad entre un hombre y una mujer... ¿posible?


La influenza ha hecho que huya de Monterrey y tenga demasiado tiempo libre. Y creo que si sigo pensando en ello, llegará un momento en que entre en pánico y no sepa donde meter la cabeza. Por eso, me he puesto a leer, para por lo menos mantener a mi cerebro ocupado.
Y cuando tengo una computadora a la mano, leo algo de lo que no hablo, porque me da pena, pero lo haré al menos esta vez. No te rías de mi, y no hagas preguntas.
Leo mangas.
Como dije sin preguntas, procederé a hablar de lo que leí hoy: de la amistad entre un hombre y una mujer.
¿Es posible la amistad entre un hombre y una mujer?

...
No lo sé. Creo que es posible, si uno de los dos tiene una pareja estable cuando se conocen. Creo que es posible, si quedan claras las reglas del juego desde el principio. Quiero pensar que es posible.
En lo que leí, dijeron tres factores principales que hacen que un hombre acepte una relación amistosa con una mujer (perdón, pero lo diré como venía, en inglés): Whatever, Convenience, Love.
¿Será eso cierto?
La verdad, por experiencia personal, puedo decir que he tenido amigos. Que ninguno de los dos, ni él ni yo, hemos pensado en traspasar esa amistad. Pero también, por experiencia personal, he tenido amigos en los que con el tiempo el sentimiento cambia de una forma incómoda para ambos. Muchas veces tal sentimiento destruye esa amistad. Pocas veces, tal sentimiento hace que esa amistad crezca. Yo he pasado por ambas.
Sin embargo, aún no sé distinguir cual amistad es cual. Sí, las de conveniencia son evidentes, pero las que son de "lo que sea" y las de "amor"... esas todavía no sé definirlas.

Creo que la gripe porcina me ha afectado el cerebro (no, no estoy enferma, ni dolores de cabeza me han dado y mira que soy un imán para ellos...), porque acabo de escribir uno de los peores posts de mi blog, pero bueno. Tenía la necesidad de decirlo.
Cuídense mucho, ¿ok?

10/4/09

Quien tiene un amigo...

...tiene un tesoro.

Cuando iba en la secundaria, conocí a una niña que me cambió la vida: me dio un golpe con una regla de cartón. Al momento pensé: esta chava está loca, y realmente no me equivoqué. El destino se encargó de que coincidieramos una vez más en la vida.
No es coincidencia que unas 3/4 partes de los salones en la prepa estén compuestos por gente que viene de la misma secundaria (unos 600 alumnos de esa secundaria, entre mañana y tarde... a fuerza volverán a coincidir algunos), pero sí lo es que haya quedado con ella. De repente me vi inmersa en un nuevo grupo de amigos, en el que yo era la nueva, pues ellos se conocían desde años, y en el que poco a poco me hice un lugar. ¿Nombres? Nímbe, la niña inteligente y reservada, pero increíble como amiga; Neftalí, Nefi, quien ha estado intermitentemente en mi vida desde el kinder; y Luz, la niña loca que marcó mi vida.
Sería la luna, los signos zodiacales, karma, predisposición genética o alguna cosa, pero ella se fue convirtiendo en mi mejor amiga. Solía contarle cosas de mi vida que a nadie más le decía. Cuando nos separaron de salones cambiamos nuestra amistad: se adaptó par convertirse en las cartas que ahora inundan el primer cajón de mi tocador. De la escuela (muy poco, en realidad), de los amigos, de los amores (mi unrequited love en la prepa cuyo nombre de 4 letras empieza con A..., y luego de quien se convirtiera en mi novio, con también 4 letras... el siguiente también era de 4 letras, lo que se vuelve creepy...) hablabamos de todo aquello que formara parte de nuestras vidas.
La verdad es que no sé si vuelva a encontrar a alguien como ella. Sobre todo, por que fue un gran apoyo en esos momentos en los que yo me sentía más deprimida. Gracias a ella soy lo que soy y sé lo que sé. Sus palabras me definieron como persona, y gracias a ella descubrí cosas importantes sobre mí. Quizás la más importante sea la que discutimos alguna vez, tiradas en el suelo del kiosco perdido del campo Anahuac...
- Tú no estás enamorada de A... estás enamorada del amor. Si cierras los ojos y tratas de imaginarte a la persona con quien te casarás y harás una familia, ¿ves algo, un rostro, un cuerpo, o lo que sea? No, verdad. Porque no estás enamorada de él, estás enamorada del amor, de sentir mariposas, de imaginarte escenas, de llorar por desamor. Y eso te hará daño, tarde o temprano. (No son sus palabras exactas, el recuerdo se ha desvanecido pero en esencia, eso me enseñó).
Aun pienso en ella y envidio esa capacidad para definir a las personas con un par de palabras. La escuela no era lo suyo en realidad, pero ese tipo de cosas que sólo se aprenden viviendo, en esas ella se pinta sola.
Mi mejor amiga se perdió en una relación en donde ella se encuentra totalmente feliz. Yo soy feliz por ella, pero me siento abandonada, de la misma forma que yo la abandoné cuando él era en lo único en que pensaba. Pero sé que, después de que todo pase y las aguas se calmen, tal vez las cartas vuelvan a fluir...

12/3/09

¿Por qué no se dan cuenta? (con acento regio)

"You know how it is when you really care about someone. I mean, you call him all day long just cause you wanna know how their day is going you know, and what are they thinking about, and if they're thinking about you, and you spend all day trying to find the perfect outfit and even change your hairstile just to make him take a second look... but they never notes it..." (something like that, I'm not pretty sure, in the movie White Chicks).

Ok, siguiendo con la línea del post anterior... ¿Qué pasa, eh?
Alguna vez platicaba con "alguien" sobre por qué las mujeres tardamos horas arreglándonos para salir a cualquier lado. Yo no puedo generalizar y decir lo que todas hacemos, pero sé que, al menos conmigo, aplica. Si no estoy despiertas dos horas antes de mi primer clase, a la hora que sea, es casi seguro que no llegaré a tiempo. O, si vamos más allá, que terminaré yendo a la clase en casi pijama. Pero ese es mi caso, y no sé en realidad qué pasa con los otros millones de chicas en el mundo que tardan probablemente más tiempo que yo.
Pero vamos, la razón es válida. O según yo lo es: nunca es por nosotras mismas. El trauma de encontrar el atuendo correcto antes de salir, y la pasarela, nunca es para nosotras nada más. Siempre es por alguien más. (De nuevo, estoy generalizando, pero tal vez alguien más se sienta identificada... no lo sé, no podría saberlo. Las personas que regresan a leer mi blog son, por lo general, hombres... y realmente es a ellos a quienes va dirigido este post).
Bueno, volviendo a lo que decía, la pasarela y eso... al final, es trabajo perdido. Si nos vestimos para que las amigas nos vean y nos digan cosas lindas que nos levanten el ánimo, entonces todo tuvo un final feliz. Pero si nos vestimos para que, digamos, nuestro "target" principal nos note... seguramente volveremos a casa derrotadas.
Y no es que tenga algo en contra de eso, en realidad. O tal vez un poquito, pero no me tomen a mal: sé que los hombres son simples y tienen otras cosas en la cabeza, en particular que se les hace tarde para lo-que-sea-que-hayan-planeado. Digamos, por ejemplo, que vamos a un concierto o algo así. Si son como yo, terminarán haciendo todo a último minuto, yendo al dichoso concierto tres minutos antes de que empiece, quedando atrapados en el tráfico y llegando después de que ya pasaron las canciones por las que compraron los boletos en primer lugar. Y viendolo de esa forma, les concedo toda la razón.
Pero por ejemplo, luego de pasar todo el día buscando el vestido correcto, y alaciar-rizar-peinar-cortar-whatever el cabello de la forma que a él (ÉL) en particular le gusta, y ponerse los tacones asesinos de tobillos, y el perfume que él eligió... lo menos que pueden hacer es decir algo lindo antes de poner la cara de puchero, ¿no? No es demasiado pedir, ¿verdad?

Bueno, mientras son peras o son manzanas, mi mundito color de rosa se tiñó de algún gris oscuro o algo así como por dos segundos... (no pienso decir por qué, creo que debería ser bastante obvio...) pero ahora vuelve a ser rosa. Y ahora, a clases de nuevo.

6/3/09

Ellos y Ellas



He discutido muchas veces con mi hermano, en la comodidad del departamento, cuando en la tele no hay nada bueno, sobre las diferencias entre hombres y mujeres. Aunque él es muy fijo con sus opiniones, y cuando algo se le mete en la cabeza no habrá forma humana de que lo hagan decir que estaba equivocado o que escuche razones, hemos logrado hablar razonablemente de eso que les molesta a los chicos sobre las chicas, y viceversa.
Quizás deba aclarar que yo no soy una feminista ni nada de eso. Ok, súper con la participación femenina, y que una mujer pueda ser presidenta y eso, pero se me hace exageradísimo e injusto todo ese movimiento feminista que se ha desatado en las últimas décadas. Me parece muy tonto lo del Día de la Mujer, porque nos hace ver débiles. Me parece hipócrita eso de que "todos somos iguales, las mujeres tenemos los mismos derechos de los hombres", sin tomar en cuenta los deberes, como que una mujer pida igualdad pero que se queje a bocajarro cuando en el autobús/metro no se ponga de pie algun varón y le de su lugar. ¿Querías igualdad? Ahi está tu igualdad.
Pero volviendo a lo que decía, creo que después de tantas discusiones he llegado a una conclusión, la cual me traerá el odio de muchas, pero que no puedo dejar de expresar.
Las mujeres somos complicadas. Demasiado complicadas. Tratamos de verle todos los significados ocultos posibles a una palabra que haya dicho el novio, o un amigo, y cuando creemos que hemos dado en el clavo, resulta que "saldré con mis amigos" no significa "me iré a un teibol a embriagarme y a acostarme con cuanta vieja se me ponga enfrente mientras tu ni cuenta te das", sino que significa "saldré con mis amigos".
Alguna vez leí en no sé qué revista, que los hombres son simples. Y no en el mal sentido de la palabra: sí es sí y no es no y se acabó. Es blanco, negro o gris. No es más gris, ni menos gris, ni blanco amarillento, ni blanco azulado, ni negro grisáceo, ni negro brillante, ni negro opaco.
Las complicadas somos nosotras, pues como nuestro cerebro trabaja a quien sabe cuántas revoluciones por segundo, siempre estamos maquinando posibles significados de sus acciones. Y después, nos imaginamos que ellos son iguales y surgen todos los problemas.
No pretendo descubrir el hilo negro, como ya lo había dicho alguna vez. Y no creo que la forma de expresarme sea la mejor: ni siquiera yo estoy completamente satisfecha de lo que acabo de decir, pero creo que cumple el propósito de lo que quería aclarar: las mujeres somos complicadas, los hombres son simples, y aunque a veces uno y otro se complementan, en otras, las peleas son espectaculares.

Y ¿porqué escribo todo eso ahora? Porque estoy molesta porque esa personita que ha aparecido en mis sueños ya dos (¡DOS!) veces, ni cuenta se da. Y entonces pienso: ¿ccómo carajos se va a dar cuenta, si yo ni le he dicho nada? Deja de hacerte ideas y concéntrate en respirar.
Igual y algún día reúno todo el valor que me queda y le digo, como parte de una broma: ayer soñé contigo, y ¿sabes qué? Era una pesadilla.

UPDATE
1. No fue una revista. Los hombres son simples es parte de una cadena que lei en cierto blog... =D
2. Me equivoqué. No fueron DOS veces, sino TRES, lo cual lo vuelve más enfermo de lo que era. Damn.

12/4/08

Pregunta Vital

¿Adán y Eva realmente se amaban, o simplemente estaban condenados a vivir el uno con el otro, en ausencia de más personas?