Mostrando las entradas con la etiqueta él. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta él. Mostrar todas las entradas

17/6/10

Sueños (again)

Sólo un sueño más. Un sueño increíble que terminó perdido en mi memoria cuando el despertador sonó de repente, terminando con la noche y abriendo el día.
Siempre terminan mis sueños así, interrumpidos, interminables, como si la cinta del proyector se hubiera atorado y me hubiera dejado la película incompleta. Odio esos sueños en los que desearía volver a dormir y continuarlo donde lo dejé, disfrutar del final de una película creada por el misterio de mi mente.
Soñé con él, como siempre. Como esos días en los que nada sale bien y verlo en mis sueños es lo único que puedo sentir correcto, que es lo único que vale la pena de toda la jornada. Soñé con su rostro, con su voz, con los ojos que jamás entendí cuando tenía cerca, y que menos entiendo cuando lo veo en esos sueños. Con sus manos que nunca pude tocar, y con el olor que dejó una vez en mi suéter, cuando me sentía abrazada por él.
Amo esos sueños, no por lo que pueda pasar, sino porque son increíblemente mejores que la realidad. Porque en la realidad nunca esperaría una sonrisa de él, y ya ni siquiera un saludo normal, de esos que das cuando llegas a tu casa o a la oficina para anunciar que ya llegaste. Ya no espero nada de él cuando aparece, ni espero noticias suyas cuando se va.
Sólo espero esas citas eternas que tenemos en mis sueños, exclusivamente en los míos, en los que, a pesar de que no diga nada, o que no se mueva, está ahí, conmigo, y puedo tenerlo para mí como nunca pasará en realidad.
Creo que estoy enamorada del chico que aparece en mis sueños, y ya no del chavo que, a veces, aparece en mi realidad.
Bendito cerebro que me juegas estas trampas tan viles.

Sueño vs. Realidad (o como los sueños se parecen a los comerciales)

¿Te has despertado de un sueño pensando "Puta, era sólo un sueño"? ¿Deseando que se hiciera realidad?
¿Y te ha pasado que, cuando ese sueño se realiza, te das cuenta de que las cosas eran mil veces mejores en el sueño que en la realidad?

Si la respuesta es NO, ¡felicidades!, la decepción de "It was better in my dreams" no te ha tocado todavía. Siéntete afortunado de seguir soñando cosas bonitas y creer que se vuelven realidad como en el sueño.
Si tu respuesta es SÍ... Lo siento tanto.


Soñé con el mismo chavo que ha estado en mi cabeza por casi 8 años... no tengo idea de qué trataba el sueño, pero bueno, se apareció otra vez, y me sentí feliz de verlo ahí, como siempre, sólo en sueños. Y pues no sé, Zeús o Dios o Alá estaban de juego, y se les ocurrió mandármelo al msn precisamente hoy, y pensé, como típica chava de película rosa, "esto debe ser una señal".
Y me encontré con el mismo chavo vale-madrista que vi muchas veces en la prepa, el mismo al que no le importaba nada, que sólo parecía llenar un espacio muchas veces.
"It was so much better in my dreams". Bueno, la moraleja quizás sea dejar de estar perdiendo el tiempo soñando y enfocarme en la realidad, que puede comerme viva si no abro los ojos.

PD. Feliz mundial a quien lo siga viendo.

12/4/10

¿Tenía razón José José?



Algunos dicen que el que ama sólo quiere la felicidad de la otra persona. Las películas, novelas, telenovelas, series y canciones explotan esa idea de forma impresionante, pero dudo que alguien realmente crea en esas palabras. O al menos eso creía.
Quizás estoy equivocada. He tenido algunas epifanías a lo largo del mes que me están empezando a marear, pero esta es la que más me gusta y la que quise compartir.
El que ama sólo quiere la felicidad de la otra persona. Y amor no en el sentido romántico-cursi de la palabra, sino el amor real que muchas veces ignoramos pero que está ahí, en todos lados. Bueno, que tuve una epifanía que me dijo que era verdad. Que cuando amas a alguien solo deseas su felicidad, así estés lejos de él o su felicidad signifique tu sacrificio.

No quiero decir que amo a este alguien, porque no sé si es verdad. Quiero decir que tengo un amigo de quien estuve enamorada-encaprichada durante toda mi estancia en la prepa. De quien estuve enamorada-encaprichada a pesar de tener novio, y de que él (mi amigo) no compartía ese sentimiento que sólo era mío. En fin, que fue más mi capricho que un amor real, pero con 15 años que iba yo a preguntarme qué sentía yo de verdad.
Mi amigo supo la verdad, nos separamos (no físicamente, sino que nos dimos un espacio en nuestra amistad), volvimos a ser un poco más unidos que antes, nos separamos (esta vez físicamente, cuando yo vine a Monterrey y él se quedó en Papantla), y nos volvimos a unir esta vez por el msn.
El msn no es un medio seguro. Hay quienes se conectan a diario y otros que no aparecen por temporadas. Él es una de esas personas por temporadas.
Pero no fue sino hasta últimas fechas que su ausencia me pesó más que nunca. Que me dolió no platicar con él, no saber de él aunque sea a través de sus palabras escritas. Me dolió, pues, como no me había dolido en 5 años que tenemos de "amistad virtual".
Y hoy lo vi. Hoy, que el día había sido pésimo, que parecía que nada podía animarme, que todo estaba mal, él estaba ahí, haciéndome el día con sólo aparecer entre mis contactos conectados. Con platicarme de su "aburrida" vida (según sus palabras), de sus amigos y de todo lo demás, yo me sentí completa, como si nunca se hubiera ido, como si su ausencia se hubiera borrado mágicamente de la historia.
Y comprendí que es feliz. Que allá, estudiando, trabajando, saliendo y divirtiéndose es feliz. Que su vida sigue como siempre, y que nada puede pararla ahora. Y me sentí feliz de conocer su felicidad. Y me di cuenta de que no puedo más que desear su felicidad completa allá donde está, con sus amigos, con su trabajo, con todo lo que lo rodea ahora.

Si es amor o no, no tengo idea. Pero verlo ahí, saber que esta bien, que sigue en este mundo, es para mí la única cosa que hace que este planeta siga girando.

Sí, ayer fue todo gris. Hoy es todo rosa. Le echo la culpa a él de la bipolaridad de mis posts.

5/5/09

Verborrea (curiosos abstenerse)

Vomitaré palabras. Para de leer y vuelve más tarde.

No entiendo muchas cosas. Mi cabeza no da para tanto. Mi cerebro está actuando a mil por hora y me empiezo a cansar y a que me duela la cabeza, pero las únicas respuestas a las que llego se contradicen entre sí y me dejan más perdida que (no quiero decirlo, no pienso dar a conocer que lo primero que se me ocurrió fue un ejemplo chilango)... bueno, perdida. ¿Cómo te explicas las contaminaciones cruzadas llevadas a cabo por palabras que no significan lo que significan, sino que significan algo totalmente opuesto? ¿Cómo te explicas que alguien diga algo que tiene tantísimo peso, pero que para esa persona es solo una broma ligera sin mayores consecuencias que un rostro sonrojado y una lengua enredada?
Soy demasiado sensible, eso me ha quedado claro, pero creo que llega un punto en que me gusta más que digan verdades que duelan, pero las digan de un jalón, a que digan mentiras piadosas, o verdades a medias, o mentiras impunes que sólo sirven para alimentar ilusiones sin fundamento. Arjona es un imbécil cuando canta eso de que "una mentira que te haga feliz..." y no sé que chiguas más, las mentiras en cualquier forma y en cualquier grado son malas y lastiman. Y luego te explotan en la cara cuando la otra gente se las cree.
Soy rencorosa, también estoy conciente. Pero me gustan las cosas claras, en las que no cabe la duda o los malos entendidos. ¿O soy sólo yo la que se deja llevar por chistes sin chiste? ¿Sólo yo me dejo llevar por actitudes confusas? No entiendo. Me trauma que la madeja de mi cerebro no tenga dos puntas, sino que sea un hilo enredado constante e interminable.
...por lo pronto, tengo novedades en este periodo post influenza, post puente, y post enfermedades mentales (las mías, esa no es universal). Como cada vez que algo cambia en mi (no lo voy a decir de esa forma, no pienso rebajarme a decir vida am... eso, pues) pinturita del presente-futuro, corté mi cabello. Y si esta vez nadie lo nota iré a que lo pinten totalmente de azul para arrancar uno que otro comentario y/o grito de indignación. Pero bueno, después del fiasco de mi última relación, mi cabello crecía a ritmo constante y permanente y llegaba a un largo considerable... cosa que acaba de terminar en manos de mi estilista de cabecera.
Veámosle el lado bueno, como siempre: he recortado a la mitad el gasto de champú.

Por cierto: mis vacaciones fueron productivas. Ni un rastro de la gripe del puerquito, vagando por Costa Esmeralda, comiendo camarones con chipotle y sintiendo en el rostro la fresca brisa salada del mar. Se aceptan envidiosos. Yo también me envidiaría si no fuera, bueno, yo.

23/4/09

¿Qué hacer, cuando no hay nada que hacer?

Quienes me conocen saben que soy una de las personas más tercas que existen. Que si se me mete algo en la cabeza, no descansaré ni dormiré hasta que logre volverlo realidad. Que mi necedad va por encima de los límites normales en cualquier ser humano, y a pesar de todos los argumentos lógicos que utilicen para alejarme de tal idea, no me rendiré y seguiré intentando hasta que lo haga.
Por eso, creo que la idea de la rendición no entra en mi cabeza (a menos que hablemos de estudio para exámenes). Dejar algo a medias, sin ser lo más perfecto que pueda lograr no es mi filosofía. No voy a medias tintas, vamos. Y por eso es que tal vez se sorprendan si digo que me rindo.
He llegado a un punto en el que necesito alejarme. Dos veces estuve a punto de llorar en el Tec por la misma persona, enfrente de todo el mundo, sentada en una banca. Incluso adentro de mi salón, a un metro de esa persona, luche por no rebelarme. Use audífonos toda la clase, me enfoqué en no me acuerdo que cosa en mi compu, ignoré al profesor y me concentré en ver al frente, todo para no pensar en que me moría por salir de ahí. Claro que no lo logré. 25 minutos después (ya que el profe seguía hablando) no aguanté más, dejé a mi amiga y a este hombre, y me salí. El aire me refrescó, pero casi tropiezo durante todos los escalones. Estaba enojada, molesta como pocas veces en mi vida, con el rostro rojo y los dedos crispados (¿te ha pasado?).
No sé cuanto pueda aguantar. Cuando supe que ya no volvería el próximo semestre, me deprimí instantaneamente (aún éramos amigos), pero ahora... no sé. Estoy confundida.
Lo quiero todo y no quiero nada. Busco el botón de reset de mi cerebro pero no lo ubico. Vivo día a día con mi cerebro trabajando normal, hasta el momento en el que llego con él y automáticamente entro en modo de suspensión. No logro pensar, mis manos tiemblan, mis ojos lloran, y tengo que concentrarme, con el sistema en suspensión, en lo que sea que aparezca frente a mi, y entonces uso los audifonos y todo parece más manejable.
Necesito ayuda profesional o me volveré un poquito más loca de lo que estoy.

15/4/09

De Grey's Anatomy y estados de ánimo

Tengo tarea, pero obviaré ese hecho y escribiré, porque necesito escribir. Necesito atención en estos momentos de situaciones tristes para mi.

Grey's Anatomy
Diré que hoy vi el episodio que me hizo enamorarme de esa serie. Siempre intento no caer en series nuevas, porque quitan tiempo cuando debo estudiar y me vuelvo adicta en poco tiempo. Eso mismo hice con Grey's, la evité hasta que una situación me hizo caer en ella y olvidarme de todo.
No podía dormir. No sé si porque tenía muchas cosas en la cabeza, o porque hacia demasiado calor y yo no tenía clima, o porque estaba pensando en mi ex-novio (que en ese entonces todavía era mi novio, Gary), o que simplemente el sueño me abandonó esa noche, pero no podía dormir por nada del mundo. Intenté contar ovejas, y luego cerrar los ojos hasta aburrirme, o hipnotizarme con el agua de la alberca, pero nada funcionó, así que recurrí al medio de siempre: ver televisión hasta que no pudiera más. Y como no había nada bueno (creo que eran entre las dos y tres de la mañana) terminé en Sony, viendo una serie que prometía mucho pero que jamás había captado mi atención: Grey's. Lo peor: la caché a medio episodio, en el final de la segunda temporada. Denny muere solo, mientras Izzie va en el elevador para verlo, con una sonrisa de colegiala enamoraada porque hace una hora que él le propuso matrimonio y ella aceptó.
No es necesario decir que después de ver ese episodio por fin dormí, no por aburrimiento, sino por ese cansancio que surge después de llorar sin parar. Creo también que fue la primera vez que pensé en esa idea que se ha vuelto mi filosofía de "por qué esperar hasta que él se esté muriendo, si hoy mismo puedo decirle que estoy pinche loca por él" (me gusta utilizar el pinche como pre-adjetivo... no me juzgues, a veces soy así). En ese momento tenía un novio que amaba y se lo decía todo el tiempo, así que se puede decir que si me moría mañana, o él lo hacía, al menos me sentiría tranquila al haberle dicho todo lo que sentía... a diferencia de muchas personas (no diré nombres) que prefieren callarse y vivir en la negación. Y así me volví adicta a Grey's.

... my mind went blank.
Hablando de estados de ánimo hoy, puedo decir francamente que no sé que diablos estoy sintiendo. Creo que atacaré sin importarme nada, sobre todo porque (sonaré cursi como nadie y haré alusión a una película que no tiene nada en absoluto que ver con mi situación, pero que queda) "el objeto de mi afecto" no se pasará por acá ni por error para ver lo que mi bipolaridad hace conmigo y si acaso sigo escribiendo sobre él, lo cual me lleva a este pequeño estadío de "no sé que está pasando conmigo".
Ok, desenredando este nudo, la verdad es que he pasado por varias etapas "de luto" en tremendo desorden. La primera, después de abrir mi corazón como vil carnicero y exponerme sin cuidado a lo que él podría pensar, fue una sensación de alivio (por fin lo dije, me siento tranquila, ahora ya no está en mis manos, blah). Esa duró un par de días, hasta que llegó el día en que se dignó a ir a clase y me ignoró, y pasé a la fase depresiva (por qué no me dice nada, por qué no me habla, ya no quiero llorar...) que duró un poco más que la anterior. Y luego pasé a otra que es algo así como negación (no me va a hablar, ya no importa, es mejor así, ya sabía que esto iba a pasar, no sé qué me pasó, no debía ilusionarme por tanta tontería, claro que él sólo estaba jugando, y así), a la cual le siguió esta que me ataca en estos momentos y que es la más peligrosa para mi: la ira (por lo menos pudo haberme dicho algo, por qué huye así, sólo enfrentalo y dime que no, deja de ignorarme ya), y que resulta tan peligrosa por mi ya mencionada en un post anterior impulsividad enfermiza.
La verdad es esta: si vas a rechazarme, por lo menos, piensa un poquito en mi y dimelo con todas sus letras. No importa si es un post en un blog, en facebook, por sms o por mail, sólo dímelo para que yo ya no vague por laberintos sin salida en mi mente. Soy paciente, pero soy impulsiva, así que puedo ser una bomba de tiempo...
La otra verdad es esta: te extraño como amigo.

Ya bastante he dicho, y me da pena, pero tengo que hacer algo para no tomar el celular y escribir mensajes de texto como poseída.

¿Quieres comentar? Sientete libre de hacerlo =)

7/4/09

De regreso / Media carta de un corazón perforado

Volví. El retiro no duró tanto como planeé, pero me alegro de que así sea.
Decidí (de nuevo), algunas cosas. 1) Escribo para mí misma. Que alguien llegué a este blog es una linda consecuencia de la era de las comunicaciones, pero si nadie lo hace yo me sentiré feliz cuando en unos años, o meses, relea lo que mi cerebro y/o corazón pensaban/sentían en ese particular momento de mi vida. 2) Mi bipolaridad es un hecho, pero eso no indica que deba quedarme atorada siempre en el lado depresivo. El lado maníaco también es lo suficientemente agradable como para que salga a dar la vuelta por estos lares de vez en cuando. (Just for you to know: mi lado depresivo emo agresivo suicida ha recibido el nombre de Harriet por parte de mi hermano, así que, bueno, Harriet says hi! No me siento particularmente orgullosa de que me tachen de loca bipolar emo suicida con trastorno de doble personalidad, pero que puedo decir, le puedo sacar provecho y volverme un poquito más interesante de lo que todos suponen que soy). 3)La vida es demasiado corta como para esperar para siempre una respuesta que no llegará (salta a la siguiente mitad del post para mayores referencias). 4) No hay nada como el hogar, la comida caliente de mamá, los paseos por la ciudad y los golpes de un hermano menor como para reencontrar la felicidad que parecía perdida, pero que sólo se esconde donde uno no busca. 5) Soy feliz. A pesar de todo y todos, mi vida es maravillosa, y aunque a veces me quejo, no podría pedir nada mejor de lo que tengo. Tengo 21 años por 2 meses y medio más, la vida me sonríe, el sol sigue saliendo por las mañanas y la luna por las noches. No es momento de deprimirse por ningún motivo, no importa que tan fuerte éste sea.
Puedes dejar de leer aquí si mi historia de amor te parece ridicula o no te importa o es demasiado frívola para ti. A mi me gustaría recordarla en un par de meses o años y saber que crecí aunque sea un poquito a partir de esto, por lo que procedo a escribirla.
Cuando me gusta alguien (perdón, pero no puedo decir que me enamoro por alguna razón que no comprendo) me vuelvo loca. Pienso demasiado las cosas, me deprimo, me apasiono, trato de ver todos los ángulos y finalmente me vuelvo indescifrable y un inevitable impulso por decirle al dueño de mis afectos que me trae de cabeza se apodera de mi. Lo cual no debería pero se ha vuelto un error muy común en mi vida. Tengo la política de que es mejor decir las cosas que morir con ellas encerradas en el corazón, pero creo que no todos piensan igual que yo. COmo quiera, esta vez también lo hice. Le dije a la persona que se apareció en mis sueños 5 veces eso, que seguía apareciéndose y que no eran pesadillas (casi con esas palabras). Ha pasado casi un mes desde que lo dije (lo escribí, lo envié... no quiero ahondar en detalles), y lo único que obtuve por respuesta fue, bueno, el silencio... lo cual es un NO bastante obvio en lo que a mi respecta. No profundizaré más ni insistiré, pues creo que ya bastante mal rato le ocasioné a esta persona como para seguir chin... por algo a lo que claramente él ha puesto punto final.
Me deprimí, no lo voy a negar. Pasé un fin de semana llorando como niña por este nuevo rechazo, y después, me di cuenta de que hice algo de lo que me siento orgullosa, que dije lo que sentía, seguí mif ilosofía y, aunque fallé, mi corazón se siente más liviano desde que lo hice. Soy feliz: mi corazón tiene un hoyo ocasionado por esta amistad perdida, la cual atesoraba, pero se siente fuerte para seguir adelante. Piensa en él y brinca, y aún no se da por vencido y mantiene esperanzas, pero por otro lado siente que él no le va a corresponder. Y sin embargo, como alguna vez dijo Galileo, se mueve. Rie, llora, mira al cielo y ve la lluvia, y siente que ha crecido.
No puedo decir el nombre de esa persona (no quiero causarle más problemas, ni penas ni vergüenzas ni nada de eso, creo que ya suficiente vergüenza sintió por mi triste intento de confesión), pero si quiero decir que, por si alguna vez se le ocurre teclear mi nombre y entrar a ver este post, soy muy feliz de haberte conocido, me siento muy honrada de que me hayas concedido el placer de tu compañía y tu amistad aunque fuera por un rato, y los iento si te molesté al cometer mi locura, pero necesitaba decirte la verdad. Me has hecho crecer como ser humano en una forma en la que nunca creí posible hacerlo, y por eso te agradeceré toda mi vida. Sé que lo arruiné, sé que nada volverá a ser lo que era, pero espero que la vida te de todo lo que has deseado.
He vuelto. No sé por cuanto tiempo, pero seguiré molestando por aquí, y volveré a lo básico, a lo que sé hacer mejor: contar historias falsas que suenan un poquito verdaderas.
Un beso y mis mejores deseos.

18/3/09

Bilingüe, o Desvarío post exámenes

I have decided two things:
One. I cannot take it anymore. I need to tell him how I feel. Moreover, it is not because I want like any type of special treatment or something, I really cannot care less about that, really. However, I need to do it for a very egotistical reason: it is causing me conflicts with myself, and it is beginning to become annoying, for him and for me. I mean, it is the same freaking thing always happens: I become useless, annoying, and hateful and the bad mood drowns me. It is like, living hell.
Second. I forgot what is the second thing. Ah, yeah, I hate, HATE not to know everything. The exams are taking everything of me and, taking in account that I am not in my very best shape, the results are disastrous. I mean, if even in my best shape the things do not always result ok, now that I am like, lets say, sick, the things are even worse, then I need to do something before it turns against me, you know?
Well, after my very kindergartenish essay, I need to think back in Spanish.

A veces, lo que queremos es totalmente distinto de lo que necesitamos. Y a veces, como me dijo Patty la otra vez, debemos elegir a la persona que nos quiere y no a la que nosotros queremos. Tienen infinita suerte los que encuentran una persona que reúna ambas, pero si eres como todos los demás, un simple mortal olvidado por los dioses que debe abrirse camino en esta vida tan complicada (damn, now I know why my bro calls me emo…) lo que quieres será malo para ti, y lo que te quiere… puede ser bueno, malo, feo, desagradable, bello, aburrido, “no se lo merece”…
Y aquí entra la bendita frase cliché tipo comedia romántica para mujeres que dice que debes decidir entre la razón y el corazón. Y entonces viene lo bueno: ¿cómo carajos vas a hacer eso?
Si esperabas una respuesta que te abriera el cielo y todo se aclarara en tu vida… lo siento, I am not that good. La verdad, todos pasamos por esa situación, y las estadísticas (si es que hay alguna) dicen que hagas lo que hagas, perderás. Pero la idea es poner en una balanza lo que vas a perder, y analizar qué es lo que te dolería más perder. Si es insoportable siquiera pensarlo… entonces sabes lo que has escogido.
No sé qué más decir así que...
Sean felices.