Mostrando las entradas con la etiqueta tec. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tec. Mostrar todas las entradas

29/1/10

De perros y gatos... y antirrábicos (Part 1)

Con la novedad de que, como no he terminado mi servicio social, me metí a dos este semestre. Con la novedad de que uno de ellos es con Fundación Luca, una institución encargada de promover la educación sobre los animales de compañía en las escuelas, además de programas como de esterilización y adopción de perros y gatos.
Todo va perfecto, amo los perros y los gatos. Pero el SSC tiene un truco. El peor de los trucos:

El martes tengo que ir a un antirrábico a ver como sacrifican perros como si tuvieran atole en las venas. A sangre fría.

Lo único que puedo pedir es que por favor lo hagan con inyección y no con baterías viejas de carro y me toque ver a todos los pobres animalitos luchar por sus vidas a causa del dolor. Sí, ya me veo ahi a media perrera llorando como si me hubieran matado a mi perro.


El martes va a ser un día negro si me lo preguntan. Ya estaré reportando lo ocurrido con todo el dolor de mi corazón.

21/4/09

Muerte cerebral y una compu a la mano





Sufro de muerte cerebral por culpa de parciales, por lo que esta vez el post estará centrado en mi (sí otra vez, no me importa) y en esos pensamientos inconexos que pasan por mi cabeza ahora. Creo que lo haré en forma de lista para que se note mi incoherencia. (No te dejes llevar por las palabras bonitas. Mis manos se mueven al ritmo que las palabras aparecen, y tengo suerte de que las palabras sean lindas).

- ¿Hay algo peor que estar con la persona que hace saltar tu corazón, y que él/ella no lo sepa? Sí, que lo sepa y le valga mother.
- Me regalaron una rosa para que vote por una niña para reina del Tec. La rosa se marchita lentamente. Me recuerda un poco a mi en este momento de mi existencia.
- Existe gente muy extraña. A primera vista son raros... pero luego llegas a conocerlos y algunos resultan muy divertidos y las mejores personas en el mundo. Algunos no.
- Estuve sosteniendo las lágrimas todo el tiempo que estuvo aquí. Ahora que se fue, amenazan con salir y no quiero. Esperaré a llegar a casa.
- Pollo loco. Nunca lo he probado. ¿Qué tan bueno será?
- A veces extraño platicar con mi ex. La relación no funcionó, pero era el único que siempre estaba conectado. Me distraía.
- ¿Qué hubiera pasado si me hubiera quedado en mi ciudad? ¿Qué sería diferente?
- Quiero un chocolate Carlos V.
- Did you say someday? Did you say try? Did you say love me?.... una canción del mp3. (Moon and Sun de Gomez).
- Y la que sigue es peor. All or nothing de O-Town. Making the Band, programa viejísimo, el grupo no duró, pero me enamoré de la canción.
- Realmente no me siento bien. Necesito ir a caminar o algo. Iré a Soriana aunque tenga que hacerlo yo sola.
- Creo que no te extraño (tú, que no volverás a visitar este blog). Creo que más bien me siento sola sin ti.
- Las amistades son frágiles, sobre todo las que están construidas sobre cimientos débiles. Un tornado y se las lleva completas. Pero los sentimientos son eso, pequeños tornados que te arruinan la cabeza.

Ya me cansé. Este post realmente fue muy random, pero es lo más real que he escrito.

20/3/09

Un pedacito de felicidad

Cuando estaba viviendo en el Tec, en residencias, salía por la noche con mi compu y me quedaba afuera mientras la batería duraba (y mientras ninguna cucaracha saliera de sus escondites: después de que salen, todo se vuelve pura paranoia) escribiendo o platicando con alguien en el messenger. La verdad es que era delicioso ese momento. Podía olvidarme de la escuela, de mi roomy (quien permanecía pegada al telefono durante horas sin dejar de hablar), de estar lejos de mi casa, de cualquier cosa, mientras permanecía en medio de los árboles y los edificios. Las chavas pasaban por ahi, algunas se quedaban platicando o fumando y otras se iban a otros lugares más iluminados. Era realmente tranquilo.
Y después, la magia comenzaba. Los aspersores (y me refiero a las cositas esas para regar el pasto... aunque supongo que no debo aclararlo) se encendían para mantener los jardínes vivos, y el viento se llenaba de ese olor delicioso a tierra mojada y de esa humedad de la que estoy tan acostumbrada cuando voy a Veracruz pero de la que Monterrey tristemente carece. Era como estar en equilibrio con todo. Y si a eso le añades una bellísima luna, en cualquier fase, adornando el cielo, la verdad que es uno de esos momentos que no cambiaría por nada.
El problema es que duraba muy poco. Alertadas por el agua, las cucarachas (y otors bichos, supongo... las que me dan miedo son las cucarachas) comenzaban a salir por todos lados, amenazando con ir hacia mis pies... era mi momento de huir hacia mi cuarto, el cual tampoco estaba nada mal. En el segundo piso, la primer puerta subiendo por las escaleras, esa era mi habitación. Y mi lado era el derecho, así que tenía la mejor ventana de las dos: podía abrir la ventana, salir al techo de la mini sala de abajo, y disfrutar el rocío y la extraña luminosidad de la alberca. Durante el día era perfecta para ver extranjeros guapos (y no tan guapos) tomando el sol tratando infructuosamente de darle color a su pálida piel, y durante la noche era el mecanismo perfecto para relajarse viendo el vaivén del agua movida por el viento. El único pero eran los mosquitos, quienes atraidos por la humedad se daban festines con la sangre de todo el que se dejara, pero como mi sangre nunca ha sido atrayente para ellos, yo me la pasaba con madre (palabra regia que ahora me dan ganas de usar).
Tenía mucho que no pensaba en eso, hasta ayer. Obligada a ir al tec por la junta del servicio social, terminé dando vueltas esperando que alguien apareciera y me pudiera salvar pues no tenía monedas suficientes para irme a mi casa; ese alguien no llegó. Por el contrario, regresé a biblioteca -el punto de partida de mi paseo nocturno- en donde mi compañero de ssc se había quedado a practicar un poco de guitarra. "¡Me salvé!" fue lo que pensé, no porque el pudiera llevarme a mi casa sin cobrarme, sino porque tal vez el podría completarme para tomar un taxi o siquiera el autobús. Pero terminé haciendo algo no planeado: me quedé a escuicharlo para que después él pudiera llevarme a mi casa.
Creo que es uno de los momentos más relajantes que he tenido. Estábamos en aulas dos, en la banca de cemento en el pasillo, y él tocaba unas de las piezas más complicadas que haya visto y oido, con muy pocos errores (es muy fácil equivocarse, y a pesar de eso, la música parecía salir de algún video/grabación escondido, y no de la guitarra, lo cual me tenía completamente fascinada... así como los movimientos de sus dedos en las cuerdas y los gestos de frustración y alegría de su rostro), y yo solo podía pensar que la noche era deliciosa, y pasarla con alguien que estaba tan feliz con lo que hacía la hacía increible. Era como que todas mis defensas, mi estrés, mis barreras hubieran caído en ese momento, y me sentía capaz de lograr cualquier cosa, hasta de ser lo sufciientemente valiente...
El momento pasó, desafortunadamente, y como no estaba frente al niño con quien necesitaba desahogarme, las palabras planeadas volvieron a atorarse y perderse en algún lugar de mi cabeza. El chiste ahora es saber donde... Mientras tanto, pasé una de las noches más hermosas en compañía de un chico de los que ya no existen con el viento arruinandome el peinado.
Son esos pequeños momentos los que te dan la felicidad.

18/3/09

Bilingüe, o Desvarío post exámenes

I have decided two things:
One. I cannot take it anymore. I need to tell him how I feel. Moreover, it is not because I want like any type of special treatment or something, I really cannot care less about that, really. However, I need to do it for a very egotistical reason: it is causing me conflicts with myself, and it is beginning to become annoying, for him and for me. I mean, it is the same freaking thing always happens: I become useless, annoying, and hateful and the bad mood drowns me. It is like, living hell.
Second. I forgot what is the second thing. Ah, yeah, I hate, HATE not to know everything. The exams are taking everything of me and, taking in account that I am not in my very best shape, the results are disastrous. I mean, if even in my best shape the things do not always result ok, now that I am like, lets say, sick, the things are even worse, then I need to do something before it turns against me, you know?
Well, after my very kindergartenish essay, I need to think back in Spanish.

A veces, lo que queremos es totalmente distinto de lo que necesitamos. Y a veces, como me dijo Patty la otra vez, debemos elegir a la persona que nos quiere y no a la que nosotros queremos. Tienen infinita suerte los que encuentran una persona que reúna ambas, pero si eres como todos los demás, un simple mortal olvidado por los dioses que debe abrirse camino en esta vida tan complicada (damn, now I know why my bro calls me emo…) lo que quieres será malo para ti, y lo que te quiere… puede ser bueno, malo, feo, desagradable, bello, aburrido, “no se lo merece”…
Y aquí entra la bendita frase cliché tipo comedia romántica para mujeres que dice que debes decidir entre la razón y el corazón. Y entonces viene lo bueno: ¿cómo carajos vas a hacer eso?
Si esperabas una respuesta que te abriera el cielo y todo se aclarara en tu vida… lo siento, I am not that good. La verdad, todos pasamos por esa situación, y las estadísticas (si es que hay alguna) dicen que hagas lo que hagas, perderás. Pero la idea es poner en una balanza lo que vas a perder, y analizar qué es lo que te dolería más perder. Si es insoportable siquiera pensarlo… entonces sabes lo que has escogido.
No sé qué más decir así que...
Sean felices.