29/4/09

Amistad entre un hombre y una mujer... ¿posible?


La influenza ha hecho que huya de Monterrey y tenga demasiado tiempo libre. Y creo que si sigo pensando en ello, llegará un momento en que entre en pánico y no sepa donde meter la cabeza. Por eso, me he puesto a leer, para por lo menos mantener a mi cerebro ocupado.
Y cuando tengo una computadora a la mano, leo algo de lo que no hablo, porque me da pena, pero lo haré al menos esta vez. No te rías de mi, y no hagas preguntas.
Leo mangas.
Como dije sin preguntas, procederé a hablar de lo que leí hoy: de la amistad entre un hombre y una mujer.
¿Es posible la amistad entre un hombre y una mujer?

...
No lo sé. Creo que es posible, si uno de los dos tiene una pareja estable cuando se conocen. Creo que es posible, si quedan claras las reglas del juego desde el principio. Quiero pensar que es posible.
En lo que leí, dijeron tres factores principales que hacen que un hombre acepte una relación amistosa con una mujer (perdón, pero lo diré como venía, en inglés): Whatever, Convenience, Love.
¿Será eso cierto?
La verdad, por experiencia personal, puedo decir que he tenido amigos. Que ninguno de los dos, ni él ni yo, hemos pensado en traspasar esa amistad. Pero también, por experiencia personal, he tenido amigos en los que con el tiempo el sentimiento cambia de una forma incómoda para ambos. Muchas veces tal sentimiento destruye esa amistad. Pocas veces, tal sentimiento hace que esa amistad crezca. Yo he pasado por ambas.
Sin embargo, aún no sé distinguir cual amistad es cual. Sí, las de conveniencia son evidentes, pero las que son de "lo que sea" y las de "amor"... esas todavía no sé definirlas.

Creo que la gripe porcina me ha afectado el cerebro (no, no estoy enferma, ni dolores de cabeza me han dado y mira que soy un imán para ellos...), porque acabo de escribir uno de los peores posts de mi blog, pero bueno. Tenía la necesidad de decirlo.
Cuídense mucho, ¿ok?

27/4/09

Nada como ver a un hombre llorar.




No espero que coincidan conmigo, pero he llegado a una conclusión realmente importante:
No hay nada como ver a un hombre llorar.

No me importan los motivos, simplemente verlo es ya un evento sin precedentes. Como ver un arcoiris, o encontrar un trebol de cuatro hojas, ver a un hombre llorar no tiene comparación. ¿Por qué? Mi hermano lo dijo: porque por lo general, no lo hacen. Han sido criados como una raza superior (no se crean tanto, llegaré al punto que quiero abordar) que no pueden quejarse ni llorar, porque muestra debilidad. Pero esto les ha costado toda la sensibilidad que podrían tener, y no hay cosa peor que un hombre insensible.
¿Cómo llegué a la conclusión de que no hay nada como ver a un hombre llorar? Bueno, la tele, como siempre. La cajita idiotizante tiene un efecto ligeramente contrario en mi (algunas veces...). Mientras veía Private Practice, vi a este doctor cuyo nombre no recuerdo llorar después de administrarle morfina a un buen amigo suyo, enfermo hasta la médula, para ayudarle a bien morir. Cuando este hombre enfermo da su último respiro, el doctor sigue abrazándolo, hasta que le dicen que se ha ido, y es ahi cuando las lágrimas surgen, muestra de dolor, sensibilidad... de que está vivo y siente.
Y me dije: es hermoso. Los hombres no lloran, pero él lo está haciendo, y es incomparable. Y luego pensé en esas contadas ocasiones en las que un hombre puede llorar, y no pude imaginarme muchas, pero las importantes son las que llegaron a mi cabeza.
El novio mientras espera a su chica vestida de blanco ante el altar. Un padre viendo a su bebé por primera vez, sintiendo sus deditos. Un anciano que acaba de perder a su compañera de toda la vida, que acaba de verse solo en casa, sin que ella vuelva a recibirlo.
Estos momentos son especiales. Un hombre quitándose la coraza y aaceptando que es humano, que tiene sentimientos, que es vulnerable... debe ser una de las cosas más sexies que existen.
¿O estoy muy equivocada?

NOTA:
No exageremos, tampoco. También vi "Al diablo con el Diablo", y también creo que llegar a tal punto es un exceso. Pero me gusta la gente que dice lo que siente (por si no ha sido lo suficientemente evidente), y a veces, lo que sientes es demasiado fuerte y extraño para decirlo con palabras.


Una vez un hombre lloró por mi... en cada lágrima parecía pedirme perdón, parecía decir que me amaba. Lo perdoné casi de inmediato, y no me arrepiento.
Una vez un hombre se tragó sus lágrimas. Y mi corazón me dijo "está mintiendo".

24/4/09

Jueves, o "habla ahora o calla para siempre"

Bueno, ¿y ahora qué nos trae está chica loca que no tiene nada mejor que hacer?
Pues traigo un video que he encontrado por ahi, de una canción que había oído pero nunca escuchado, llamada Jueves, de La Oreja de Van Gogh. Personalmente, me parece hermosa. Olvida simplemente todo lo que sabes de música si eso te molesta, y sólo cierra los ojos y escucha la letra de la canción... y si eres como yo (que Dios nos libre de ello, por tu bien), llorarás en algún momento de la canción tras conocer el significado real de la letra.



Si pones atención, oirás las palabras "vagón", "apaga las luces", "túnel" y la más importante: "11 de marzo". Si tienes alguna noción de lo que ha pasado en el mundo tras el 11 de septiembre, sabrás que el video hace alusión a los ataques terroristas del 11 de marzo en España. Y si tienes suficiente sensibilidad, sabrás que no es una metáfora la frase final del video.
Aquí va la letra. Escuchalo de nuevo, ahora con todos estos detallitos que no notaste la primera vez.

Si fuera más guapa y un poco más lista,
si fuera especial, si fuera de revista
tendría el valor de cruzar el vagón
y preguntarte quién eres.

Te sientas enfrente y ni te imaginas
que llevo por ti mi falda más bonita,
y al verte lanzar un bostezo al cristal
se inundan mis pupilas.

De pronto me miras, te miro y suspiras
yo cierro los ojos, tú apartas la vista
apenas respiro me hago pequeñita
y me pongo a temblar...

Y así pasan los días, de lunes a viernes
como las golondrinas del poema de Bécquer
de estación a estación, enfrente tú y yo
va y viene el silencio.

De pronto me miras, te miro y suspiras
yo cierro los ojos, tú apartas la vista
apenas respiro, me hago pequeñita
y me pongo a temblar.

Y entonces ocurre, despiertan mis labios
pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
y me quiero morir.

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
y elijo este tren.

Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
un día especial este 11 de marzo,
me tomas la mano, llegamos a un túnel
que apaga la luz.

Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
el último soplo de mi corazón.

Una prueba de que mi teoría no está tan descabellada. Mejor una palabra a tiempo: nunca sabes si pueda ser la última.

23/4/09

¿Qué hacer, cuando no hay nada que hacer?

Quienes me conocen saben que soy una de las personas más tercas que existen. Que si se me mete algo en la cabeza, no descansaré ni dormiré hasta que logre volverlo realidad. Que mi necedad va por encima de los límites normales en cualquier ser humano, y a pesar de todos los argumentos lógicos que utilicen para alejarme de tal idea, no me rendiré y seguiré intentando hasta que lo haga.
Por eso, creo que la idea de la rendición no entra en mi cabeza (a menos que hablemos de estudio para exámenes). Dejar algo a medias, sin ser lo más perfecto que pueda lograr no es mi filosofía. No voy a medias tintas, vamos. Y por eso es que tal vez se sorprendan si digo que me rindo.
He llegado a un punto en el que necesito alejarme. Dos veces estuve a punto de llorar en el Tec por la misma persona, enfrente de todo el mundo, sentada en una banca. Incluso adentro de mi salón, a un metro de esa persona, luche por no rebelarme. Use audífonos toda la clase, me enfoqué en no me acuerdo que cosa en mi compu, ignoré al profesor y me concentré en ver al frente, todo para no pensar en que me moría por salir de ahí. Claro que no lo logré. 25 minutos después (ya que el profe seguía hablando) no aguanté más, dejé a mi amiga y a este hombre, y me salí. El aire me refrescó, pero casi tropiezo durante todos los escalones. Estaba enojada, molesta como pocas veces en mi vida, con el rostro rojo y los dedos crispados (¿te ha pasado?).
No sé cuanto pueda aguantar. Cuando supe que ya no volvería el próximo semestre, me deprimí instantaneamente (aún éramos amigos), pero ahora... no sé. Estoy confundida.
Lo quiero todo y no quiero nada. Busco el botón de reset de mi cerebro pero no lo ubico. Vivo día a día con mi cerebro trabajando normal, hasta el momento en el que llego con él y automáticamente entro en modo de suspensión. No logro pensar, mis manos tiemblan, mis ojos lloran, y tengo que concentrarme, con el sistema en suspensión, en lo que sea que aparezca frente a mi, y entonces uso los audifonos y todo parece más manejable.
Necesito ayuda profesional o me volveré un poquito más loca de lo que estoy.

22/4/09

Sobre la caja de Pandora individual

Todos cargamos con una cajita de Pandora en nuestro interior, en la que se alamacenan todos los defectos, problemas, males de nuestra persona, todos los odios que tenemos y que mantenemos encadenados para no cometer tonterías y personificar la imagen de la diplomacia.
Sin embargo, llega un momento en la vida de toda persona (sí, again... me gusta esa frase, es como que sacada de un libro de superación personal, o de una explicación de una madre a sus hijos cuando le preguntan de... crecimiento personal) en que una acción, una persona, un momento, una enfermedad o lo que sea la mueven tanto, y sufre un shock tan increíble, que pierde el control de la cajita y las cadenas se sueltan, dejando libre todo lo que con mucho cuidado había mantenido oculto toda su vida.
Como para toda explicación es necesario tener argumentos y ejemplos que prueben tal teoría, procedo a ello (sí, soy LRI y de repente me sale lo licenciada).
Supongamos que a tí, querido y único lector perdido que pasas por este blog, te diagnostican un cáncer terminal y que te quedan dos semanas de vida. Llegará un momento en el que tu caja de pandora se abrirá inminentemente, y dejarás salir tus sentimientos más ocultos, así sean buenos o malos, y podrías llegar al punto de hacer lo que cierto paciente de Grey's Anatomy: videos de odio para amigos, vecinos y familiares.
O digamos que has dedicado toda tu vida a hacer feliz a una persona en específico (un amigo, mamá, el novio, el esposo, quien sea) y has sacrificado todo por que esa persona obtenga todo lo que ha querido. Y, sin embargo, en una ocasión desafortunada te enteras de que nada es suficiente, que más que un amigo eres un esclavo, o que tu novio piensa en ti como su casera/sirvienta, o que tu esposo te alucina y tiene una o dos amantes. El shock será lo suficientemente traumático como para abrir tu cajita y dejar de creer para siempre en toda la raza humana.
Creo que el epítome de tal teoría es el Asperger. Ese tipo de personitas que carecen de cerrojo en su cajita de Pandora y que dejan fluir sus pensamientos y sentimientos de forma tan fluída que ofende. (No tengo demasiada información, pero creo que es así la cosa).
¿Cómo volver a cerrar esa caja, de tal forma que podamos manejar nuestros sentimientos a nuestro antojo y no odiemos al mundo de forma sobrehumana y desgastante?
Ese es el problema: no tengo una respuesta esta vez. Mi cajita de Pandora anda desatada y no la puedo componer con liguitas. Y si llega al punto de que su fuerza sea tan grande como para romper todos los artilugios (primer palabra que se me ocurrió, sorry) con los que la mantengo cerrada, puedo llegar a lastimar a muchas personas, a ofender a otras tantas, y a envenenarme a mi misma.
Por lo pronto, el mal es sólo mío y de algunas personas que me rodean y que tienen el tiempo/interés para oir mis problemas. Pero nadie estará seguro hasta que consiga un cerrajero...

21/4/09

Muerte cerebral y una compu a la mano





Sufro de muerte cerebral por culpa de parciales, por lo que esta vez el post estará centrado en mi (sí otra vez, no me importa) y en esos pensamientos inconexos que pasan por mi cabeza ahora. Creo que lo haré en forma de lista para que se note mi incoherencia. (No te dejes llevar por las palabras bonitas. Mis manos se mueven al ritmo que las palabras aparecen, y tengo suerte de que las palabras sean lindas).

- ¿Hay algo peor que estar con la persona que hace saltar tu corazón, y que él/ella no lo sepa? Sí, que lo sepa y le valga mother.
- Me regalaron una rosa para que vote por una niña para reina del Tec. La rosa se marchita lentamente. Me recuerda un poco a mi en este momento de mi existencia.
- Existe gente muy extraña. A primera vista son raros... pero luego llegas a conocerlos y algunos resultan muy divertidos y las mejores personas en el mundo. Algunos no.
- Estuve sosteniendo las lágrimas todo el tiempo que estuvo aquí. Ahora que se fue, amenazan con salir y no quiero. Esperaré a llegar a casa.
- Pollo loco. Nunca lo he probado. ¿Qué tan bueno será?
- A veces extraño platicar con mi ex. La relación no funcionó, pero era el único que siempre estaba conectado. Me distraía.
- ¿Qué hubiera pasado si me hubiera quedado en mi ciudad? ¿Qué sería diferente?
- Quiero un chocolate Carlos V.
- Did you say someday? Did you say try? Did you say love me?.... una canción del mp3. (Moon and Sun de Gomez).
- Y la que sigue es peor. All or nothing de O-Town. Making the Band, programa viejísimo, el grupo no duró, pero me enamoré de la canción.
- Realmente no me siento bien. Necesito ir a caminar o algo. Iré a Soriana aunque tenga que hacerlo yo sola.
- Creo que no te extraño (tú, que no volverás a visitar este blog). Creo que más bien me siento sola sin ti.
- Las amistades son frágiles, sobre todo las que están construidas sobre cimientos débiles. Un tornado y se las lleva completas. Pero los sentimientos son eso, pequeños tornados que te arruinan la cabeza.

Ya me cansé. Este post realmente fue muy random, pero es lo más real que he escrito.

17/4/09

Sin palabras: Susan Boyle

Llega un momento, en la vida de todo ser humano...
No. Este no es un momento que le llega a todo ser humano. Pero es un ejemplo de lo que mucha gente se pierde.
Cuando Susan Boyle puso un pie en el escenario, las caras del público se transformaron. De las sonrisas, cambiaron a muecas de disgusto, de asco, de aburrimiento... La persona que entraba ocasionaba todas estas reacciones negativas. ¿Por qué? Por una razón simplísima: CERO ATRACTIVO FISICO PRESENTE. Así, con mayúsculas.
La señora tiene 47 años, pero a ojo de buen cubero aparenta unos... no sé, digamos, 60. Tiene el pelo rizadísimo y corto, lo cual la deja con los chinos saliendo tras las orejas en un peinado poco halagador. Además, usa un vestido acorde a la edad que aparenta, y las cejas más pobladas que haya visto en mucho tiempo. En una palabra (o unas cuantas, en realidad), es la señora de los gatos, pero sin gatos. (Ningún afán de ofender, pero es la mejor descripción que puedo dar de ella).
El mundo se ríe cuando dice que su sueño siempre ha sido ser cantante, y se entrena para ello. Simon pone los ojos en blanco cuando ella habla, en una mezcla de hastío y aburrimiento. Susan Boyle tiene al público y jurados en su contra, y nadie la ha oído cantar ni un poco todavía.
Y de repente, comienza. Su boca se abre, y a ella le siguen las de los jurados y, apuesto, la mitad del público. Y de repente lágrimas, y todo, TODO el público se pone de pie. Y ella sigue cantando como si no le costara ningún esfuerzo sorprender y robar lágrimas y sonrisas de las personas que han pagado NO para verla a ella.



(Chequen el suspiro de Simon como a eso del -3:07... ¡no hay nada que se compare a eso!
...
Las apariencias no lo son todo, ¿no?

ps. Si, una semana tarde, pero vivo debajo de una piedra y sólo de repente me llega la oportunidad de encontrar este tipo de videos. También pueden buscar el de el coyote atrapa al correcaminos, lo encuentran en msn videos, pero me da flojerita buscarlo ahora... =) ¡Suerte con eso!
pps. Si te gustó mi mini reseña, puedes recomendarme con algún periódico, revista o semanario. No estoy bromeando.